

El centro histórico es el alma del destino y una visita obligada durante tu estancia. Sus calles empedradas, plazas encantadoras y fachadas coloniales cuentan la historia de generaciones que han moldeado la identidad del lugar.


Aquí podrás pasear por plazuelas llenas de vida, admirar templos antiguos, visitar museos locales y descubrir rincones llenos de encanto.
La zona también alberga galerías de arte, boutiques de artesanos y cafés pintorescos donde podrás sentarte, observar el ritmo cotidiano y sentir la vibra auténtica del pueblo.
Perfecto para pasar una tarde explorando o para vivir una experiencia cultural enriquecedora.
